jueves, 10 de febrero de 2011

Salomón "Tito Saieg"

En el día de la fecha inició un largo viaje el Profesor Salomón, "Tito" Saieg. Docente, Presidente de la Asociación Sanmartiniana de Esteban Echeverría, Presidente de los Residentes Santiagueños, integrante de varias entidades, Coordinador en La Casa de la Puerta Histórica, escritor. Comenzó con relatos y hace dos años sacó su primer libro "Calidoscopio Docente".

Santiagueño de nacimiento y echeverriano por adopción, según gustaba decir. Hombre conocido por casi todos los lugareños, inquieto y con ganas de hacer cosas constantemente.
¡Siempre estarás presente con tu legado!
Con este poema nos sorprendió a todos los presentes en un almuerzo, hace algunos años y fue muy ovacionado porque pinta el paso de los años con una hermosa sonrisa.

Vejez ... ¡La mía!
... y me llegó así...

Sin anuncios ni esperas;
Sin brillo m maquillajes
Que en el espejo se vieran.

Y en los huesos la sentí
En esa tarde... ¡temprano!,
Traía un otoño gris
Y una ausencia de veranos.

Tras un lento caminar
Fuimos "socios" enseguida,
Asumimos ¡estar viejos!
Y entramos en "nueva vida"

Estreno de dientes nuevos;
Lentes con mayor aumento
Y, una "bolsa" de remedios
Protegiéndome de inviernos.

Insuficiencia auditiva, Piel de tela "sin planchar",
Vejez jugando en mis huesos
 Me va frenando el andar.

Lo que ayer fue gran medida
Hoy es pequenez tardía,
¡Cómo te extraño memoria!
¡Cuántas cosas se me olvidan!

Vejez con sabor a nietos
Y a viajes con jubilados.
Volver junto a mis hermanos,
A la infancia y los afectos.

Despertar en vino añejo
Caminar es el destino...
Saber que nos hace viejos
La soledad sin amigos.

Reflexiones repetidas
Por lo que no pude hacer.
Pienso que ayer fue otra vida,
Con ésta?... nada que ver.

Lo que no hice, no se hará
¡Lo que viví... ¡ya es historia!,
Y la "falta de memoria"
Es saludable en verdad!
Vivir "matando a la muerte".
Amar "mordiendo la vida"
Jugar atado a la suerte
De la experiencia vivida.

Es que esta vejez me trajo
Un cielo estrellado y pleno:
De esposa, hijos y nietos
Y en él mi orgullo de abuelo.

Levanto mi copa en alto
Y al mismo tiempo ... ¡te abrazo!
Vení a compartir conmigo
Junto a mi vejez, tus años,
Que este milagro de vida
 ¡Dios nos está regalando!

 Tito Saieg.



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