jueves, 21 de agosto de 2008

Un homenaje en memoria del pionero Luis Guillón


El sábado descubrirán oficialmente la placa de quien fuera el primer habitante de la casa y un pionero del Partido.
Rocío Troyónmailto:Troyónrtroyon@clarin.com

Julio moja el peine en la pile­ta de baño que un día Luis Guillen importó de Francia. El tiempo parece no haber pasa­do en algunos recovecos de la ca­sa ubicada en la calle Wieman 1931. Allí vivió Guillón, uno de los padres del partido de Esteban Echeverría, quien llegó a lo que eran tierras de Lomas de Zamora en 1878.
Hoy, Julio César Suárez y Do­minica López, los dueños del cas­co principal de la que fue "La Granja de Guillón", al igual que la Comisión "Preservando el Pa­trimonio Echeverriano", aportan su pasión para conservar las raíces a través de las reliquias ar­quitectónicas que se construye­ron en el pasado. Por eso, coloca­ron una placa en recordatorio a uno de los primeros vecinos de la localidad y a quien fue el primer habitante de esa casa. Y este sábado, a las 15, la descubrirán oficialmente en un acto abierto a la comunidad.
"Hay que crear conciencia en la gente para que valore la histo­ria. Lo que tenemos hay que co­nocerlo, preservarlo y acompañar a las familias que quieran conser­varlo. La casa de Guillón tiene muchos años y hay vecinos que no saben dónde queda", explica Miriam Orlando, la presidente de la comisión. Por su parte, Julio opina: "Hay muchos Partidos pe­ro no todos tienen una historia como éste. Es importante que los chicos pasen y sepan quién fue y dónde vivió así se trasmite a las futuras generaciones".
Esta casa antigua es tanto una reliquia para sus dueños como para la historia del Partido. "Yo no era de la zona pero siempre me gustaron las casas antiguas. Un día un rematador me invitó a ver un casco viejo y me encantó. No le dije nada a mi señora hasta que nos mudamos", recuerda Suárez, quien vive allí desde hace 30 años.
La fachada, que se Impone en­tre las casas bajas qué caracterizan al barrio, se conserva como a principios del siglo pasado. El casco y los diseños de las paredes y los pisos son los originales, los ventanales de vitró colorean el ambiente y el techo fue recons­truido por sus dueños como era antiguamente. "Lo hizo mi hijo porque un techista que contrata­mos había hecho un desastre y compramos el terreno aledaño para que no se pierda el frente de la casa", cuenta Dominica antes de que su esposo la interrumpa y confiese: "Estoy enamorado de mi mujer y de esta casa".

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